domingo, diciembre 5, 2021
Editorial Columnistas Nacionales Salud mental y COVID-19

Salud mental y COVID-19

Rodrigo Contero Peñafiel

La OMS dice: “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Queda claro entonces que, la salud mental se considera como algo más que la ausencia de trastornos o discapacidades mentales. La salud pública “es la respuesta organizada de una sociedad dirigida a promover, mantener y proteger la salud de la comunidad, y prevenir enfermedades, lesiones e incapacidad”.

Las personas que sufren dificultades mentales deben tener prioridad en el tratamiento integral del sistema de salud, mucho más aún, luego de soportar los embates de la pandemia del Covid-19. Los conflictos de soledad, depresión, angustia, agresiones físicas y mentales, suicidios, asesinatos y violaciones se han incrementado a causa de este problema integral de salud, que ha puesto en peligro el bienestar y la vida de la gente. El problema ha tomado dimensiones apocalípticas, que persistirán por muchos años en el planeta.

Muchas personas se sienten solas, abandonadas, sin apoyo ni respaldo de ninguna naturaleza, de parte de familiares, amigos o allegados. Piensan que nadie podrá ayudarles. Los sistemas de salud que implementen los gobiernos deben tomar en cuenta que los programas de salud mental deberán ser más amplios y capaces de minimizar los efectos devastadores en la salud mental y su incidencia en el bienestar de la comunidad.

Todos los gobiernos están en la obligación de rediseñar su sistema de salud bio-psico-social con profesionales en todos los campos, equipos, medicinas e insumos necesarios para un tratamiento completo e integral en cada persona. El intercambio de conocimientos, experiencias y prácticas en el mundo, deben ser tomados en cuenta para no afrontar problemas de salud aislados o incompletos, que perturben el diagnóstico, tratamiento y rehabilitación integral.

No puede admitirse retrasos de ninguna naturaleza que impidan un tratamiento correcto, inmediato y con resultados favorables. Se goza de buena salud cuando se posee un estado de completo bienestar físico y mental que permite a cada ser humano establecer relaciones sociales adecuadas con los demás y con su propio “yo” interior.

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