domingo, diciembre 5, 2021
Editorial Columnistas Nacionales Oportunidad histórica

Oportunidad histórica

Fabián Cueva Jiménez

Una metáfora para la reflexión. Las más altas cifras de mortalidad en el mundo provienen de problemas cardio-vasculares (16%) y nadie se ha preocupado tanto para protestar por falta de atención e insumos médicos, ambulancias, hospitales especializados, programas públicos integrados que incluyan mejores galenos, hábitos alimenticios y obligatorios ejercicios físicos. En cambio, en educación los reclamos son permanentes, porque los problemas son críticos, profundos y estructurales, aunque no cuantificables, produciendo  “muertes silenciosas” con altos costos económicos, sociales y humanos.

En los dos casos, la intervención de los  Estados y sus gobernantes debe ser prioritaria, con  planificación holística, sin apresuramientos e improvisaciones y con métodos científicos.  A las preocupaciones importantes del momento: subsanar la economía, atender la emergencia sanitaria (vacunas), abrir las clases presenciales,  hay que sumar otras dentro de la última, rescatar a los alumnos que abandonaron el sistema y especialmente, llenar los vacíos de aprendizaje que están liquidando el futuro de  niños y jóvenes. La tarea es compleja, hay que aprovechar esta oportunidad histórica, no  simples cambios, si  giros copernicanos que ayuden a todos a pensar y actuar de manera distinta.

Corresponde reestructurar los discursos, no simples: “Nadie perderá el año”, ”Aulas virtuales y presenciales se combinarán”.  Es indispensable manejar datos ciertos, investigar seriamente, estructurar mapas temáticos estratificados que muestren la realidad de las entidades educativas: localización, infraestructura, servicios básicos, conectividad, preparación docente, además de preguntar  sentimientos y pensamientos, no sólo a profesores, médicos y padres, también a los protagonistas principales: niños y adolescentes.

La presencia en las aulas es necesaria, pero cuidando que el corazón afectado supere  la deficiencia coronaria y a niños y jóvenes no les sigan restringiendo sus derechos: desarrollo, supervivencia, protección y participación. 

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