¿Me suicido?

Matías Dávila

Esta es una pregunta mal formulada. La correcta debería ser: ¿qué me va a pasar tres segundos después de haber tomado la decisión? Los suicidas que conozco, quieren creer que todo se acaba ahí, pero hay algo dentro de ellos que les hace pensar que no es así. ¿Qué es? ¿Qué fuerza o qué convicción superior les hace dudar? ¿Cultura, es solo eso?

Creo que la religión le ha hecho un flaco favor a la espiritualidad. He trabajado mucho en el tema de la muerte y he encontrado valiosísima información. Hice un podcast que en 55 minutos detalla este tema con varios datos verificables. Búscame como Matías Dávila en Spotify; el último podcast se llama ‘¿Debo suicidarme?’. Te lo recomiendo.

Hay un par de expresiones populares: “apagar un incendio con gasolina” o “echarle más leña al fuego”. Pensemos un momento en cada frase: ¿realmente se podría apagar un fuego así?  ¡A eso equivale tomar la decisión de suicidarse! A tratar de apagar un incendio con gasolina por el solo hecho de verla líquida y creer que todo líquido tiene las mismas propiedades del agua. ¡Es imposible!

Los suicidas tienen una percepción equivocada de la realidad, como los anoréxicos: ven cosas que no existen. Creen que las personas de su entorno estarán mejor sin ellas. Un duelo habitualmente se soluciona en un plazo de entre 12 y 18 meses, pero el duelo por un suicidio se resuelve en 10 años. ¿De dónde se obtuvo esta información? De la investigación de quienes quedaron: amigos, familiares, conocidos. Hago esta aclaración porque seguramente habrá alguien que lea esta nota y diga “pero ese no es mi caso porque a mí nadie me quiere”… ¡no es así! Uno finalmente puede creer lo que uno quiera o lo que le convenga creer.

El problema empieza en el momento en que una persona se suicida. Nada, léelo bien, nada que te motive a pensar en esta decisión es tan fuerte como lo que viene después: nada.

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