Debates

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    Existe un abuso destructivo del derecho a elegir y ser elegido. 16 binomios para un país que no acaba de construir una democracia verdadera y profunda, demuestra baja moral política entre ideologías de derecha. La izquierda está dividida hasta el hartazgo. En consecuencia, el pueblo está desorientado y frustrado. El proceso electoral podría concluir en un estrepitoso fracaso.

    Los debates demostraron que los candidatos a la presidencia se limitaron a presentar propuestas tibias y reiterativas. La mayoría manifestó, sin querer, su apego al neoliberalismo rapaz, modelo del que ya ha tenido bastante este país. Los candidatos de las derechas pondrán en venta al país si uno de ellos es elegido, e incluso, un neoliberal ofrece privatizar el IESS, al decir que los trabajadores podrán escoger entre el seguro privado y el IESS. La mayoría de candidatos demostraron un bajo conocimiento de la realidad nacional y proponen lo mismo.

    Los candidatos de centro izquierda se pelean entre sí. Plantean abandonar el neoliberalismo destructor y empobrecedor, y tratan de presentarse como protectores del pueblo con propuestas presentidas, con diferente construcción oratoria. La izquierda dividida no irá a ninguna parte, porque desde que irrumpió el modelo populista progresista, se autoengañan con viejas tesis centroizquierdistas. Uno de los tres debe ganar. La pandemia del coronavirus está en la mira de los candidatos, pero nadie sabe cómo enfrentarla y derrotarla.

    La derecha neoliberal propone reducir el tamaño del Estado, y esto es dejar sin trabajo a miles de ecuatorianos, privatizar y entregar el país al FMI-BM y a una Corporación estadounidense que, a cambio de un préstamo, ordena monetizar (privatizar) el patrimonio nacional y condenar al pueblo a la miseria abismal, sin futuro.