El valle de Uravía, la Pachamama y el estero de Olón

“La naturaleza o Pacha Mama, donde se reproduce y realiza la vida, tiene derecho a que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos” (Constitución de Montecristi, 2008).

El valle de Uravía, ubicado en la parroquia de Checa, Distrito Metropolitano de Quito, se encuentra en grave riesgo, ante la decisión de un ente municipal de construir en sus predios una planta de tratamiento de aguas servidas (PTAR), trámite que no ha sido socializado con la comunidad afectada, como tampoco se ha realizado la  consulta ambiental que contempla la Constitución.

Según el art. 71 de la Constitución, toda persona, comunidad, pueblo o nacionalidad podrá exigir a la autoridad pública el cumplimiento de los derechos de la naturaleza. Para aplicar e interpretar estos derechos se observarán los principios establecidos en la Constitución, en lo que proceda.

En el caso particular del valle de Uravía, ante el conocimiento del proyecto en mención,   solicitamos al  Ministerio de Ambiente (MAATE), a través de  una acción constitucional de acceso a la información pública, que nos certifique si existe algún trámite ingresado para la obtención de la  licencia ambiental del proyecto PTAR – Checa, a lo cual el MAATE, mediante  Oficio Nro. MAATE-DRA-2024-0453-O, de fecha 15 de abril de 2024, nos hizo llegar el  Certificado de Intersección del proyecto de Planta de Tratamiento de Aguas Residuales para Checa,  – ingresado en el 20219 en San Miguel de los Bancos, ¡a más de 150 kms. de distancia de Checa!, del  que consta textualmente lo siguiente: “TIPO DE IMPACTO: BAJO. PTARS SECTOR CHECA, código CIIU E3700.00.03, le corresponde: REGISTRO AMBIENTAL”

Esto me hizo recordar lo sucedido recientemente con el  proyecto inmobiliario “Echo Olón» en el Esterillo de  Oloncito, provincia de Santa Elena, donde se pretendía construir un gigantesco proyecto habitacional, justamente sobre un estero, únicamente con un Registro Ambiental, obtenido automáticamente del Sistema Único de Información Ambiental (SUIA) que maneja el Ministerio de Ambiente, sin importar que el sector está catalogado como bosque protector;  proyecto que  finalmente se dio de baja, a pesar de tener la venia para su construcción, desde las más altas esferas gubernamentales.

En el caso del valle de Uravía, el uso de suelo que corresponde es de protección ecológica, además de encontrarse inventariado en el Sistema de Información del Patrimonio Cultural del Ecuador, SIPCE, código no. AY-17-01-59-000-09-000005, desde al año 2019; por lo que, para cualquier actividad constructiva en la zona, procede tramitar una licencia ambiental, con la respectiva consulta a la comunidad, conforme ordena el art. 398 de la Constitución de Montecristi, previo al inicio de cualquier actividad constructiva (y todos los permisos adicionales que se requieran por parte del INPC).

Definitivamente, la participación ciudadana es clave en este tipo de proyectos de gran impacto ambiental, por lo que estaremos atentos, al igual que lo que sucedió en el caso de Olón, de que se hagan las cosas respetando estrictamente el marco legal en materia ambiental, esto es, se obtenga la Licencia Ambiental correspondiente, – no un simple Registro Ambiental -, ante el MAATE, previa la realización de la consulta ambiental a la comunidad, sobre la conveniencia o no, de construir el  proyecto denominado Planta de Tratamiento de Aguas Residuales – Checa”, por parte de la EPMAPS.

Alfonso López J.