Culpable

    Por: Freddy Rodríguez García

    Hace casi un año el mundo se estremeció con las escalofriantes imágenes provenientes de Minneapolis, Estados Unidos: George Floyd, tendido boca abajo, esposado, se retorcía con desesperación mientras su asesino le presionaba el cuello con su rodilla, y no dejaba de hacerlo ni siquiera ante los ruegos de Floyd, quien gemía “no puedo respirar”.

    Derek Chauvin, el policía que ejecutó el crimen atroz con una vesania y sangre fría impactantes, fue encontrado culpable de todos los cargos de los que fue acusado, será sentenciado en las próximas semanas, y se espera que la sentencia esté en proporción a su horrenda conducta.

    Los delitos que tienen como antecedente el odio o la discriminación, obviamente suelen acaparar la atención de los grupos afectados, por ello hay que cuidar que no se busque la venganza, sino la justicia, con el fin de no exacerbar las pasiones que siempre degeneran en una violencia irracional, más aún cuando el racismo y la discriminación están todavía latentes en la humanidad.

    El mensaje que ha dado el jurado al encontrar culpable al asesino de George Floyd es de esperanza: esperanza en que por fin la ley sea igual para todos, sin importar si el acusado, o la víctima, son negros, blancos, latinos, asiáticos, o tengan una orientación sexual diferente.

    Quizá una de las críticas más fuertes que se realizan a la administración de justicia en los Estados Unidos, y las estadísticas lo demuestran, es que por hechos similares las personas de raza negra o latina son juzgadas con mayor severidad, y son muchos los sentenciados por prejuicios raciales; por ello es tan importante que las minorías usualmente afectadas por decisiones judiciales sesgadas, tengan una esperanza en que las cosas pueden cambiar, más aún hoy, con un Presidente convencido de la igualdad de derechos y una Vicepresidenta perteneciente a una minoría étnica.

    Siempre viene en mi ayuda Martin Luther King, de quien tomo prestado una parte de su sueño: “Es hora de salir del oscuro valle de la segregación para llegar al soleado camino de la justicia racial. Es hora de sacar a nuestro país de las arenas movedizas de la injusticia a la sólida roca de la hermandad”.