¡¡¡Cuidémonos!!!

    Ángel Polibio Chaves

    En septiembre pasado, escribí un mensaje con el título YO ME CUIDO, en el que exhortaba a observar aquellos cuidados que debíamos tener en ese momento crítico. En aquella ocasión, respecto de lo que había hecho el gobierno y otras entidades señalaba: “Solamente el tiempo nos permitirá una apreciación objetiva de sus acciones y decisiones. Pero, a partir de hoy, nuestra suerte y la de las personas que nos rodean, depende única y exclusivamente de nosotros mismos.”

    Cuando el tiempo ha pasado, veo con pesar que este ruego que era el de muchas otras personas, no ha tenido eco: no hemos logrado entender que la responsabilidad en esta lucha denodada contra el mal que nos aqueja es, sobre todo, de cada uno de nosotros.

    Avergüenza escuchar que a pesar del estado de excepción, existen todavía personas que organizan fiestas y eventos en los que se aglomera la gente, sin cuidado alguno. La capacidad de respuesta de las instituciones de salud y el personal que sacrificadamente labora en ellas ha llegado ya al límite. Se ha corrido el rumor que en algún hospital se habría practicado una especia de eutanasia, retirando el auxilio a los pacientes que tenían casi nula capacidad de sobrevivencia, para poder ofrecerlo a personas que sí la tenían y dejaban entonces la vida de aquellos en las manos de Dios.

    Será acaso que las afirmaciones que circulan en las redes sociales de que el mal no existe, que todo es una patraña de ciertas élites que pretenden el control universal o que es solamente un negocio de la transnacionales farmacéuticas, pesan más que la evidencia de la muerte de  tantas personas queridas que ya no están. Lo indiscutible es que en la medida en que nuestra conducta no permita evitar el mal, este seguirá existiendo; hagamos más corta esta horrible pesadilla: ¡¡¡Cuidémonos!!!