Castillo y Fujimori, en empate técnico a una semana de presidenciales de Perú

    PERÚ. Fotografía del 17 de mayo de 2021 de los candidatos presidenciales peruanos Pedro Castillo (i) y Keiko Fujimori (d), durante la firma de la
    PERÚ. Fotografía del 17 de mayo de 2021 de los candidatos presidenciales peruanos Pedro Castillo (i) y Keiko Fujimori (d), durante la firma de la "Proclama Ciudadana, juramento por la democracia", en Lima. EFE

    En medio del embate de la pandemia, Pedro Castillo y Keiko Fujimori miden fuerzas en una justa que augura pocas salidas a la grave crisis política en la que ha estado sumido el Perú desde 2016.

    Los candidatos a la Presidencia de Perú Pedro Castillo y Keiko Fujimori se encuentran en un empate técnico a una semana de la celebración de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Esto según los últimos sondeos publicados este fin de semana.

    En ambos simulacros de votación, Castillo está ligeramente por encima de Fujimori, que en las últimas semanas ha recortado la considerable desventaja que le separaba de su rival, al captar a la mayor parte de los indecisos.

    Sin embargo, en las dos encuestas la diferencia entre ambos está dentro del margen de error estadístico, por lo que el debate que tienen previsto mantener este domingo los dos candidatos se antoja clave para el resultado final.

    En votos válidos, la encuestadora Ipsos da un 51,1% para Castillo, que baja 1,5 puntos respecto al domingo pasado, y un 48,9% para Fujimori, que sube 1,5 puntos.

    En este simulacro de voto publicado en el diario peruano El Comercio participaron 1.517 adultos de todo el país, con un margen de error del 2,52%.

    Con los votos emitidos en el mismo sondeo, Castillo obtiene el 42%, dos puntos más que la pasada semana, y Fujimori recibe el 40%, tres puntos más que el domingo anterior, mientras que los votos blancos y nulos bajan al 10% y los indecisos al 8%.

    Por su parte, el Instituto de Estudios Peruanos (IEP), en su encuesta publicada este domingo en el diario peruano La República, también da una diferencia de dos puntos en intención de voto entre Castillo y Fujimori.

    En este caso el candidato del partido Perú Libre se lleva el 40,3 % y la candidata del partido Fuerza Popular el 38,3 %, mientras que el 21,3 % son votos blancos, nulos e indecisos, en una muestra de 1.227 entrevistados de todo el país entre el 27 y 28 de mayo.

    Para el IEP, Castillo desciende 4,5 puntos porcentuales en intención de votos y Fujimori gana 3,9 puntos respecto a la semana pasada.

    Ambas encuestas confirman el empate técnico ya anunciado el viernes por la encuestadora Datum, que daba 50,5 % a Castillo y 49,5 % a Fujimori en votos válidos, sobre una base de 1.201 entrevistados.

    Esto anticipa una elección igual de reñida que hace cinco años, cuando en 2016 Pedro Pablo Kuczynski le arrebató a Fujimori la Presidencia por apenas 40.000 votos.

    Es la tercera vez consecutiva que Keiko Fujimori, hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) llega a una segunda vuelta presidencial, después de haber pedido las dos anteriores ante Ollanta Humala (2011) y Kuczynski (2016).

    A las urnas están convocados para votar el próximo domingo más de 25 millones de peruanos para elegir a la próxima persona que los gobernará por los próximos cinco años. EFE

    Crisis sanitaria

    Perú celebrará el balotaje poco después de cerrar abril como el mes más mortal desde la llegada del coronavirus, que aún no da tregua al país sudamericano, donde la enfermedad ya ha dejado más de 1,9 millones de casos confirmados y decenas de miles de muertes.

    Es evidente que el ganador tomará las riendas de un país agotado en la batalla contra la covid-19, con hospitales saturados y un personal sanitario exhausto.

    Igual, ambos ha prometido acabar con la cuarentena en el país y también coinciden en la promesa de avanzar con la vacunación, dejar atrás los encierros e incrementar el presupuesto del sector Salud, sin explicar más detalles.

    Campaña de «antis»

    El apoyo a Fujimori -que cuenta con un abrumador respaldo mediático y de figuras como el Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa- parece haber tocado techo, cercado por el arraigado «antivoto», que ya le costó las derrotas de 2011 y 2016.

    De hecho, acostumbrados a votar en segunda vuelta por «el mal menor», muchos peruanos se encuentran esta vez en un embrollo que los obliga a sopesar dos corrientes definidas por el rechazo a la postura rival: «antifujimorismo» o «anticomunismo».

    Ambos candidatos intentaron, con torpeza y virajes estratégicos, captar a los votantes más indecisos durante la campaña electoral, pero si contar con ases bajo las manga.

    Fujimori, que de ganar la presidencia eludiría un juicio por el que le piden 30 años de prisión por lavado de dinero, se ha servido de la retórica «anticomunista» para «alertar» del «peligro» de un eventual Gobierno de Perú Libre.