Juntas

JUN, 20, 2019 | 00:25

Colombia
Mujeres Unidas del PacíficO

 

Las Mujeres Unidas del Pacífico somos 21 mujeres adultas de diversas edades que nos agrupamos para sobrellevar las distintas afectaciones emocionales (ansiedad, estrés, alteración del sueño, entre otras) provocadas por haber tenido que salir de nuestro país de origen, Colombia, por asuntos relacionados al conflicto armado, la violencia generalizada y a los riesgos a los que estaban expuestas nuestras vidas.

Reconocemos que desafortunadamente somos víctimas del conflicto armado de Colombia, sin embargo, el ser víctimas no es sinónimo, de ninguna manera, de debilidad. Por el contrario, ser víctimas para nosotras, en este caso, es un sinónimo de ser fuertes, luchadoras, trabajadoras y emprendedoras. Como grupo de mujeres, hemos demostrado una capacidad indescriptible de resiliencia, asumiendo retos a pasos gigantescos con el ánimo de mejorar nuestra calidad de vida y vivir con dignidad.

Todas llegamos al Cantón de Esmeraldas como solicitantes de refugio para reestablecer nuestras vidas en un lugar tranquilo, en donde estemos seguras, sin recibir amenazas de muerte y en donde podamos tener una calidad de vida digna, aunque debamos empezar de cero.

Sentimos que estamos preparadas para contribuir en la activación de la economía de la ciudad en la que vivimos a través de los servicios y productos de calidad que ofrecemos. Nos sentimos capaces de hacerlo, dado que todas hemos recibido algún tipo de preparación académica. En Esmeraldas hemos participado en diversas capacitaciones y cursos de emprendimiento, con el fin de superarnos, ser empresarias y abrirnos puertas en el mundo laboral. Sin embargo, estas posibilidades se hacen cada vez más complejas porque a la vista de muchos, que no se permiten conocernos, somos personas descalificadas. Desconocen que el hecho de ser refugiadas no nos quita nuestros valores ni el derecho de ser tratadas con dignidad y en igualdad de oportunidades.

Lo que más deseamos es tener la oportunidad de integrarnos y ser aceptadas en todos los escenarios públicos y privados, sin discriminación alguna. Al igual que todas las personas, independientemente de nuestra nacionalidad, tenemos el anhelo de sacar a nuestras familias adelante. 

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