La agricultura

    Por: Jorge Zambrano Andrade

    El crecimiento agrícola tiene un impacto positivo sobre la reducción de la pobreza ya que muchos de los pobres en el mundo dependen directamente de la agricultura para su sustento, la pobreza es un fenómeno rural.

    La liberalización del sector agrícola mundial hoy es una de las demandas principales de los países en desarrollo. La agricultura emplea la mayor cantidad de mano de obra casi el 70 por ciento, en países de ingresos medios, el sector agrícola representa un cuarto de la fuerza laboral.

    El setenta y cinco por ciento de los pobres del mundo viven en zonas rurales, y la población rural mundial superará a la población urbana. Beneficia tanto a hogares urbanos como rurales ya que, aumenta los ingresos rurales pero también los urbanos. Aumenta la oferta de alimentos. Aumenta la demanda de bienes de consumo. Fomenta el desarrollo de agroindustrias. Valoriza la tierra.

    En los países desarrollados el sector representa solo 1.8 por ciento del PBI. La participación de la agricultura en el comercio mundial se ha reducido más de la mitad en los últimos 30 años, cayendo del 22 al 9 por ciento. Los PED se beneficiarían con un tercio de las ganancias mundiales resultantes de la liberalización total del comercio.

    Esta proporción es mayor a la importancia de los PED en el PBI mundial. La agricultura representa apenas el 4 por ciento del PBI mundial; sin embargo, este sector tiene nada menos que 62 por ciento de los beneficios de la liberalización del comercio mundial.

    Esto es la mejor prueba de las grandes distorsiones que perjudican a esta actividad. Una liberalización completa del comercio de bienes tendría una ganancia global de 300.000 millones de dólares anuales (0,7 por ciento del PBI mundial). En los PED la ganancia es el doble que en los PI. Estos porcentajes nos indican que los que ganan en la liberalización son los que están siendo castigados por el cierre de los mercados y los subsidios. Los que pierden son los que hoy tienen ingresos inflados no por su productividad, sino por su capacidad para imponer políticas equivocadas en su propio beneficio.

    jorgegilberto@yahoo.com