miércoles, abril 21, 2021

Un barco en el mar de la pandemia

16 de Marzo

#1añodeconfinamiento

Silencio. Las calles se silenciaron como que alguien hubiera decidido poner en pausa el trajín de las ciudades, del mundo. Nadie nos advirtió que un abrazo y un beso de despedida con los amigos y compañeros de trabajo serían los últimos hace un año. Nadie imaginó que la cuarentena duraría más de 40 días. Nadie nos dijo que la pandemia sería como un mar de incertidumbres, donde a diario nadamos por (sobre) vivir.

El confinamiento nos deja lecciones, la mayoría de sacrificio. Fue difícil acostumbrarse a dar botes por la casa todo el día. Fue complejo asumir que la crisis económica era un fantasma que deambulaba cerca. Fue aún más trágico confirmar que esta tragedia sacó lo peor de los corruptos. Pero fue también hermoso descubrir que el ser humano es solidario y valiente, que está lleno de esperanza y fuerza.
Sí. Aún hay silencios. La tragedia aún deja preguntas sin responder. Pero nosotros confiamos en que asoman luces en el horizonte, que son como faros en el océano y que muestran que la humanidad avanza hacia un cambio, hacia una transformación. El virus ha sacado lo peor de muchos y lo mejor de nosotros en este #1añoConfinado.