Jueves, 24 de Abril de 2014

Nacional

Una escultura que representa la leyenda de Cantuña y los diablitos constructores, una iglesia que cuida al ‘Señor del Consuelo’ y un mercado donde el mimbre es el producto estrella son los tesoros más destacables en Santa Clara de San Millán.

Esto lo saben bien los pobladores de la comuna que actualmente se ubica en el sector de La Gasca y antes ocupaban también el actual barrio, que lleva el mismo nombre.

La explicación de esta reducción de espacio se debe a un desplazamiento de límites. En una publicación sobre planes y proyectos para la recuperación de áreas históricas de la dirección de planificación del Municipio se rescata este fragmento de los autores Terán y Kingman:
"Santa Clara de San Millán se extendía desde Santa Prisca hasta la Quebrada de lñaquito en el siglo XVI; hoy constituye una estrecha franja en las laderas del Pichincha".

El caso de otras comunas como la de Lumbisí es distinto ya que conservan “los mismos territorios reconocidos por la administración colonial, pero en ningún momento se dieron condiciones sociales generales que permitieran plantear la disolución de las comunidades indígenas, cosa que sí sucede ahora".

Vestigios de esta comuna también estaban en el palacio de La Circasiana, que fue construido a finales del siglo XIX, por iniciativa de don Manuel Jijón Larrea, padre del historiador, arqueólogo y político Jacinto Jijón y Caamaño.

Este sitio se construyó en los terrenos adquiridos por los Jijón a la comunidad indígena de Santa Clara de San Millán en la década de 1890.

Edificaciones relevantes

Una de las construcciones que más llama la atención es la Iglesia Santa Clara de San Millán, ubicada en el pasaje Morán y la calle Mercadillo.

Esta es una estructura que data de 1939, como indica la inscripción de la entrada, y fue restaurada por el ex Fonsal, hoy Instituto de Patrimonio Metropolitano (IMP), con una intervención en la fachada. En los interiores se encuentra una escultura del ‘Señor del Consuelo’, imagen representativa para los creyentes.

Inés Murillo, quien suele acudir a este este templo, comenta que la iglesia conserva una arquitectura tradicional.

El hotel La Circasiana está catalogado como un bien patrimonial que data de 1943. Esta construcción está ubicada en la calle 10 de Agosto y Mercadillo y en esta destacan columnas torneadas y adornos de piedra en la fachada.

Los jardines son amplios, como los que se construían en la época colonial. En este sitio, además, se destaca una escultura que representa la leyenda de Cantuña y los diablitos constructores. El interior fue refaccionado, pero se resaltaron los acabados de madera en las escaleras y ventanas.

Como trabajos de recuperación urbana en el sector destaca la inversión de 104 mil dólares que se destinó a la regeneración del Parque San Millán.

La obra, que se ejecutó en 2009, estuvo a cargo del contratista Mario Arroyo, quien explicó que se trabajó en caminerías, bordillos, jardineras, agua potable e iluminación. Como parte de esta regeneración, el ex Fonsal también atendió algunas viviendas patrimoniales del sector.


La vida de barrio

En el imaginario de los quiteños, hablar del barrio Santa Clara induce a pensar en el mercado del sector. Este es un sitio que marca el agitado ritmo del barrio por el entrar y salir de caseritos. El Mercado de Santa Clara tiene 60 años de fundación y por eso es uno de los más representativos de la ciudad con su producto estrella: los muebles de mimbre.

En la década de 1950 la ciudad comenzaba a crecer desde el centro y por eso, Santa Clara se convirtió en un centro económico, que al inicio se encontraba en el norte de la ciudad y que con el paso del tiempo se quedó en el centro norte.

El sector está ocupado en su mayoría por comerciantes, al igual que en los barrios colindantes América y Larrea, por eso, los vecinos se quejan de la inseguridad.

Carol Cambindo, quien trabaja en el local ‘Rincón del Estilo’ ubicado junto al Parque de la Iglesia Santa Clara, reconoce que el lugar es un poco peligroso.


Patrimonio
Su riqueza

En este barrio se identificaron 8 predios en el inventario de 1990 y el Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP) considera que al menos 2 predios más podrían ser de interés patrimonial.

Esta comuna que esconde historias y leyendas cumplió 100 años de vida jurídica en julio de 2011.

Uno de los elementos más representativos de este barrio es el Mercado de Santa Clara.

Una escultura que representa la leyenda de Cantuña y los diablitos constructores, una iglesia que cuida al ‘Señor del Consuelo’ y un mercado donde el mimbre es el producto estrella son los tesoros más destacables en Santa Clara de San Millán.

Esto lo saben bien los pobladores de la comuna que actualmente se ubica en el sector de La Gasca y antes ocupaban también el actual barrio, que lleva el mismo nombre.

La explicación de esta reducción de espacio se debe a un desplazamiento de límites. En una publicación sobre planes y proyectos para la recuperación de áreas históricas de la dirección de planificación del Municipio se rescata este fragmento de los autores Terán y Kingman:
"Santa Clara de San Millán se extendía desde Santa Prisca hasta la Quebrada de lñaquito en el siglo XVI; hoy constituye una estrecha franja en las laderas del Pichincha".

El caso de otras comunas como la de Lumbisí es distinto ya que conservan “los mismos territorios reconocidos por la administración colonial, pero en ningún momento se dieron condiciones sociales generales que permitieran plantear la disolución de las comunidades indígenas, cosa que sí sucede ahora".

Vestigios de esta comuna también estaban en el palacio de La Circasiana, que fue construido a finales del siglo XIX, por iniciativa de don Manuel Jijón Larrea, padre del historiador, arqueólogo y político Jacinto Jijón y Caamaño.

Este sitio se construyó en los terrenos adquiridos por los Jijón a la comunidad indígena de Santa Clara de San Millán en la década de 1890.

Edificaciones relevantes

Una de las construcciones que más llama la atención es la Iglesia Santa Clara de San Millán, ubicada en el pasaje Morán y la calle Mercadillo.

Esta es una estructura que data de 1939, como indica la inscripción de la entrada, y fue restaurada por el ex Fonsal, hoy Instituto de Patrimonio Metropolitano (IMP), con una intervención en la fachada. En los interiores se encuentra una escultura del ‘Señor del Consuelo’, imagen representativa para los creyentes.

Inés Murillo, quien suele acudir a este este templo, comenta que la iglesia conserva una arquitectura tradicional.

El hotel La Circasiana está catalogado como un bien patrimonial que data de 1943. Esta construcción está ubicada en la calle 10 de Agosto y Mercadillo y en esta destacan columnas torneadas y adornos de piedra en la fachada.

Los jardines son amplios, como los que se construían en la época colonial. En este sitio, además, se destaca una escultura que representa la leyenda de Cantuña y los diablitos constructores. El interior fue refaccionado, pero se resaltaron los acabados de madera en las escaleras y ventanas.

Como trabajos de recuperación urbana en el sector destaca la inversión de 104 mil dólares que se destinó a la regeneración del Parque San Millán.

La obra, que se ejecutó en 2009, estuvo a cargo del contratista Mario Arroyo, quien explicó que se trabajó en caminerías, bordillos, jardineras, agua potable e iluminación. Como parte de esta regeneración, el ex Fonsal también atendió algunas viviendas patrimoniales del sector.


La vida de barrio

En el imaginario de los quiteños, hablar del barrio Santa Clara induce a pensar en el mercado del sector. Este es un sitio que marca el agitado ritmo del barrio por el entrar y salir de caseritos. El Mercado de Santa Clara tiene 60 años de fundación y por eso es uno de los más representativos de la ciudad con su producto estrella: los muebles de mimbre.

En la década de 1950 la ciudad comenzaba a crecer desde el centro y por eso, Santa Clara se convirtió en un centro económico, que al inicio se encontraba en el norte de la ciudad y que con el paso del tiempo se quedó en el centro norte.

El sector está ocupado en su mayoría por comerciantes, al igual que en los barrios colindantes América y Larrea, por eso, los vecinos se quejan de la inseguridad.

Carol Cambindo, quien trabaja en el local ‘Rincón del Estilo’ ubicado junto al Parque de la Iglesia Santa Clara, reconoce que el lugar es un poco peligroso.


Patrimonio
Su riqueza

En este barrio se identificaron 8 predios en el inventario de 1990 y el Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP) considera que al menos 2 predios más podrían ser de interés patrimonial.

Esta comuna que esconde historias y leyendas cumplió 100 años de vida jurídica en julio de 2011.

Uno de los elementos más representativos de este barrio es el Mercado de Santa Clara.

SÍMBOLO. Esta es la Iglesia central de Santa Clara de San Millán.
SÍMBOLO. Esta es la Iglesia central de Santa Clara de San Millán.
SÍMBOLO. Esta es la Iglesia central de Santa Clara de San Millán.
SÍMBOLO. Esta es la Iglesia central de Santa Clara de San Millán.
Detalle. Esta es una de las construcciones más antiguas del sector.
Detalle. Esta es una de las construcciones más antiguas del sector.
Detalle. Esta es una de las construcciones más antiguas del sector.
Detalle. Esta es una de las construcciones más antiguas del sector.
Característica. Las viviendas tradicionales eran consideradas como mansiones.
Característica. Las viviendas tradicionales eran consideradas como mansiones.
Característica. Las viviendas tradicionales eran consideradas como mansiones.
Característica. Las viviendas tradicionales eran consideradas como mansiones.
Mantenimiento. Algunas de las viviendas antiguas requieren una restauración integral.
Mantenimiento. Algunas de las viviendas antiguas requieren una restauración integral.
Mantenimiento. Algunas de las viviendas antiguas requieren una restauración integral.
Mantenimiento. Algunas de las viviendas antiguas requieren una restauración integral.

Secciones