GUAYAQUIL
El alcalde Jaime Nebot cree que el caso de los supuestos sobornos de la empresa Invermun a funcionarios del régimen es un hecho que busca desviar la atención de los ecuatorianos.
"No permitamos que el Gobierno pretenda engañarnos o desviar la atención, refiriéndose a asuntos administrativos y legales, cuando tienen que aclarar asuntos morales y delictivos", respondió el burgomaestre.
En ese sentido, Nebot reaccionó sobre la participación de la Dirección de Vía Pública, anteriormente dirigida por Álvaro Solórzano Icaza, hermano del denunciante Jaime Solórzano, en la concesión de los permisos de operaciónpara las salas de juego.
Indicó que es tan evidente que es el Gobierno el que cierra y
abre a cada rato en forma sospechosa las salas de juego y así también
procede con el retiro y entrega de las máquinas tragamonedas.
De ahí que pidió que se investigue y se sancione la denuncia de Fabricio Correa, hermano del Jefe de Estado, en el sentido de que altos funcionarios del Gobierno habrían sido sobornados por la compañía Invermun.
A declarar
El propietario y gerente general de la empresa Invermun, Alexander
Rosenberg y Víctor Lescano, respectivamente, deberán rendir su testimonio.
La Fiscalía General del Estado continúa en la investigación las denuncias y para el miércoles mañana citó al actual asambleísta Juan Carlos Cassinelli y al abogado Pedro Carrasco.