Los magistrados y funcionarios de la hasta ayer Corte Suprema de Justicia recibieron con cierta indignación e impotencia los ejemplares del Registro Oficial que publicó la nueva Constitución Política del Ecuador y por la cual desaparece la Suprema y nace la Corte Nacional de Justicia (CNJ), integrada por 21 jueces.
No faltaron las lágrimas de algunas funcionarias que ven “morir” a la tercera Función del Estado. Otros en cambio, menos sentimentales y más sarcásticos, como la ex magistrada Ana Abril y sus colaboradores, colocaron crespones negros en las puertas de ingreso a los despachos, simbolizando la “muerte” de la CSJ.
Incertidumbre generalizada
El ambiente de incertidumbre era generalizado e incluso los mismos ex magistrados no estaban seguros de lo que deben hacer desde hoy en adelante. Unos como los integrantes de la Primera Sala de lo Penal de la fenecida CSJ (Jaime Velasco, Pilar Sacoto y Fernando Casares) sostienen que ya no pueden despachar absolutamente nada porque han cesado en sus funciones y por tanto han perdido jurisdicción y competencia.
No obstante, otras como la Segunda de lo Penal, trabajaron con relativa normalidad e incluso ayer evacuaron una audiencia de estrados.
Mauro Terán de la Primera Sala de lo Civil es más rígido en sus apreciaciones y dice que cualquier actuación luego de publicada la nueva Constitución, estará al margen de la ley porque la CSJ ya no existe, al igual que sus magistrados y conjueces.
Pero, Marco Antonio Guzmán, de la Sala de lo Contencioso Administrativo, sostiene todo lo contrario y dice que el despacho de causas continuarán hasta el décimo día, de publicado en el Registro Oficial la nueva Constitución, conforme lo dispone el Art. 21 del Régimen de Transición.
Empleados desamparados
En tanto que, a los empleados y funcionarios de la ex CSJ, que suman 155, incluido 35 choferes, no ha existido autoridad alguna que les pueda clarificar cuál es su futuro, ahora más que nunca por la ola de rumores que circulan en esta dependencia, de que habrá despidos o cambios masivos.
Estos empleados no creen lo que dice el Art. 24 del Régimen de Transición, en el cual se garantiza la estabilidad, previo una evaluación y selección.
Extraoficialmente se conoce que la estructura de la nueva Corte Nacional de Justicia está siendo armada por el ex magistrado de la CSJ, Santiago Andrade, quien incluso junto a otros juristas de la Universidad Andina Simón Bolívar, han sido contratados como “consultores externos” para que elaboren el proyecto de reformas a la Ley Orgánica de la Función Judicial.
Cambios en la justicia
Según el régimen de transición, a diez días de la ‘proclamación’ de los resultados del referendo, la CLF declarará cesantes los cargos de los 31 magistrados de la Corte Suprema de Justicia. A la fecha debe estar nombrado el Consejo Electoral pues según se prevé en la transición, será este organismo el que deba organizar un sorteo público para escoger a 21 jueces a los que se les encargará las funciones y responsabilidades de lo que será la Corte Nacional de Justicia, hasta que se nombren a los titulares.
En un plazo máximo de 180 días, reorganizará también el Consejo de la Judicatura, que una vez aprobada una nueva ley que regirá a este organismo, será el encargado de conformar la nueva Corte Nacional de Justicia y organizará las cortes provinciales de justicia y los tribunales distritales y penales, designando a sus integrantes.