Se arrodilló frente a las redes. En sus manos estaba el futuro de Liga. Caminó al filo del área y miró fijamente el balón. Cerró los ojos y se lanzó a su derecha, más de 50 mil ‘albos’ presentes en Ponciano volaron junto a él. En sus manos se detenía el esférico.
Benditas las manos de José Francisco Cevallos que atajaron el tercer penal, de la serie de cinco, a Aureliano Torres y ponía el nombre de Liga Deportiva Universitaria más cerca de las semifinales.
La hinchada enloquecía en los graderíos. Parecía que el sufrir terminaba, después del empate 1-1 alcanzado en los 90 minutos, lo que obligó a los tiros penales.
Debió liquidarlo antes
El sufrimiento pudo haber sido menor. Liga dominó el partido a su antojo: el 0-0 le alcanzaba, pero debía asegurarlo.
Así lo hizo, al minuto 26 cuando Damián Manso frotó la lámpara y, con remate desde fuera del área, embocó en la puerta de Agustín Orión.
Para el segundo tiempo las cosas variaron. Al minuto 47 Gonzalo Bergessio igualó después de un tiro de esquina. Entonces el ‘cuervo’ se agazapó en su área. Sus alas no daban más en la altura y el 1-1 le servía para llagar a los penales.
Los minutos transcurrían. El equipo ‘merengue’ desesperó y perdió inmejorables oportunidades en los pies de Paúl Ambrossi, Claudio Bieler y Jofre Guerrón.
El tiempo se acabó. Desde los once pasos Liga fue más efectivo. Ganó 5-3 con tantos de Patricio Urrutia, Jairo Campos, Edder Vaca, Jofre Guerrón y Claudio Bieler
Los corazones de los 50 mil asistentes parecían salirse del pecho. Las lágrimas brotaban sin parar. Liga está entre los cuatro mejores de la región.
Grande campeón.
Nadie quiso perderse el partido
‘Yo te daré, te daré Liga hermosa, te daré una cosa, una cosa que empieza con C’, entonaban miles de aficionados que llenaron bares, restaurantes, cafés y sitios de comida rápida a lo largo de toda la Capital. Y no era para menos, Liga de Quito pasaba a las semifinales de la Copa Libertadores.
En La Mariscal, la neblina y el frío intenso no fueron inconveniente. “Estamos aquí porque tenemos la confianza de que Liga nos dará una alegría.
Mañana no importará la gripa. Solo importará que vamos por la Copa”, decía eufórico Daniel Salgado, quien vio el partido desde la vereda, en la Plaza de los Presidentes, en el centro norte de Quito.
El frío cada vez era más intenso. Los hinchas no parecían notarlo. Estaban llenos de ilusión y esperanza. Los minutos pasaban lentamente. El primer tiempo dejaba a todos tranquilos. El gol de Manso permitía acariciar la clasificación.
En el entretiempo los televidentes buscaban un mejor lugar para ver el cotejo. En ningún local de la Plaza Fosh había espacio. Las pantallas gigantes montadas permitían apreciar el partido desde la calle, pero la llovizna causaba malestar entre los aficionados.
El descanso terminaba. En las afueras de ‘Locos por el Fútbol’ una decena de transeúntes no querían moverse. Esperaban el reinicio del cotejo.
El pitazo anuncia que las acciones darán inicio.
Todos toman asiento y en la puerta se aglomeran más hinchas. El administrador duplica la seguridad.
Entre tanto, los estudiantes de Administración de la Universidad Central salían corriendo, habían pasado 10 minutos de la etapa final.
Alberto Carrasco caminaba rápidamente por la calle San Gregorio en compañía de 10 compañeros, se dirigían a la Av. 10 de Agosto. “Me avisaron que en el almacén de electrodomésticos están pasando el fútbol. No quiero perderme por lo menos el final”. En el lugar otros 100 aficionados colmaban la vitrina.
Pero las cosas cambiaron. El triunfalismo inicial se apagaba después de la anotación de Gonzalo Bergessio. San Lorenzo empataba la serie y con ello comenzaba a invadir el nerviosismo entre los espectadores.
En ‘Clandestinos’, comida rápida, en el sector de Av. La Gasca, dos decenas de aficionados no podían creerlo.
Más, después de que Liga no podía encajar la segunda, pese a las opciones que generó.
Los minutos pasaban al igual que el tabaco. De mano en mano todos compartían una pitada. Los vasos de cerveza no se levantaban de las mesas.
Nadie quería moverse. Todos eran atentos a la pantalla de televisión. “Estamos con el equipo. Confiamos en Liga y vamos para la final. De eso estoy segura”, comentaba Sonia Calero, quien junto a dos compañeras se escaparon de clases para ver el partido.
El pitazo final llega. El empate iguala la serie. Es hora de definir todo en los penales.
En el estadio los hinchas no paran de gritar. Saben que sus cánticos pondrán nerviosos a los ‘argentinos’. El “Sí se puede” se escucha hasta las afueras del escenario deportivo.
El tiro final. Todo queda en silencio y se vuelva a oír un grito estremecedor: gooool¡¡¡¡¡¡
“La piel se me puso de gallina”, bromea Carmen Tasiguano. Liga avanza. El sufrimiento termina y la alegría embarga a todos. Las lágrimas se sueltan en cientos de aficionados. Los albos llegan a las semifinales.
LAS VOCES DEL HINCHA
“Equipo empezó flojo pero Manso y Vera buscaron el gol y éste llegó. Ser hincha de Liga desde lo que recuerdo me llena de orgullo”. Sebastián Díaz
“El equipo está increíble. Todos se entregan en la cancha. Tenemos equipo para llegar a la final”. Juan Tapia Sarmiento
“Estamos bastante bien. Tenemos una buena delantera y creo que contamos con la posibilidad de pasar las semifinales. Espero ver a Liga campeón de la Copa Libertadores”. María José Córdova
“Que emoción. Liga mostró un gran juego y la casta de un campeón. Ahora solo deben tener paciencia para que las cosas se den y podamos llegar a la final”. Juan Reyes